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Cerrajeros 24 horas
Llegas a casa y te encuentras con la novedad de que la puerta de una de las habitaciones se ha trabado y no han podido abrirla hasta el momento de tu arribo.
Las puertas internas de una vivienda usualmente tienen cerraduras simples, pero cuando se traban ocasionan contratiempos mientras logramos eliminar su bloqueo.
Por qué ocurren estos bloqueos
Estos bloqueos suceden por algún descuido, un tropiezo o un golpe de viento cuando alguna ventana cercana está abierta; como ves, son casos casi siempre accidentales, originados porque posiblemente se había pasado internamente el pestillo y al salir éste no giró completamente provocando el escenario que has encontrado.
O bien porque con el golpe de cierre por efecto del empuje imprevisto del viento que ha entrado por la ventana, el sistema se activa bloqueando el pestillo automáticamente.
La solución la tenemos en nuestra propia casa, por lo que la situación puede ser resuelta por nosotros mismos. ¿Te animas a probar solventar el problema por ti mismo y no llamar a un profesional?
“Herramientas” que podemos usar para resolver esta situación
Busquemos qué tenemos a la mano para intentar desbloquear la cerradura. En esta ocasión te enseñaremos a usar una tarjeta de plástico fuerte, como una tarjeta de crédito de las que guardamos una vez vencidas.
Evita utilizar la que tengas activa actualmente, pues es probable que se deforme cuando la manipules para usarla como herramienta y se dañe o rompa si ejercemos demasiado fuerza sobre ella.
De no ubicar una tarjeta, puedes hacer uso también de un cartón plastificado o algo similar, la idea es contar con un material fuerte y flexible a la vez; incluso hay quienes toman el material de alguna radiografía, pues éste cumple con lo requerimientos que hemos planteado para solucionar el problema.
En qué tipo de puerta podemos usar esta solución
El procedimiento que te explicaremos puede ser aplicado en puertas normales, como las que se instalan en las habitaciones o las salas sanitarias de nuestra casa, pero no en puertas de seguridad, dado que su mecanismo de cierre es diferente y algo más complicado, a las cuales nos referimos en otra ocasión.
Qué procedimiento hay que seguir
Cuando tenemos nuestra “llave maestra casera”, la colocaremos entre la puerta y el marco, en el área cercana al pestillo. Para esto es posible que debamos ejercer cierta presión, pudiendo doblarse la llave por efecto de la fuerza que ejerzamos sobre ella, pues se trata de presionar y empujar de forma simultánea.
Una vez posicionada, la vamos moviendo en sentido vertical para llevarla al sitio justo donde el pestillo atraviesa el marco; si no lo ubicas, recuerda que se encuentra exactamente al nivel del ojo de la cerradura. Traza imaginariamente una línea horizontal y darás con el punto exacto.
Continúa el movimiento y la presión donde está el pestillo, pues el propósito es lograr que el pestillo ceda y puedas abrir la puerta. La tarjeta o el material que hayas encontrado para realizar esta labor, tiene la misión de empujar el pestillo hacia el interior de la puerta, eliminando el bloqueo.
Si no lo logras a la primera, no abandones la tarea, con un poco de paciencia e insistencia lograrás tu objetivo. Mientras ejerces esa presión con la tarjeta, intentarás empujar la puerta, de esta manera, en cuanto el pestillo se retracte, podrás abrirla sin problema.
Una vez abierta, chequea el botón interno de seguridad de la cerradura y gíralo para que la puerta quede sin trabas, no sea que nosotros mismos la volvamos a cerrar y debamos comenzar todo nuevamente. ¿Ves qué fácil es?

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