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Cerrajeros Urgentes
El cambio de un cerrojo responde a la necesidad de resolver un problema de pérdida de llave o a sustituir una pieza averiada que ya ha dejado de cumplir su función de girar para abrir o cerrar una cerradura.
Como verás a continuación, es un proceso sencillo que puedes hacer por ti mismo, contando solamente con unas herramientas básicas, como un destornillador y una pinza.
Qué es un cerrojo
Es un cilindro metálico que permite que una cerradura bloquee o desbloquee una puerta al pasar la llave, dado que atraviesa la pieza uniendo la puerta con el marco cuando queremos cerrarla o replegándola cuando la abrimos.
En algunas partes se le denomina cerrojo al cilindro, pieza donde insertamos la llave para activar el mecanismo de la cerradura.
Qué es una cerradura
Es un dispositivo mecánico que se coloca a puertas o ventanas para resguardar lo que contienen internamente impidiendo que sean abiertos sin llave. Pueden ser simples, es decir, de uso común, o de seguridad.
Qué pasos hay que seguir para cambiar una cerradura
El primer paso es quitar el cerrojo que está instalado, lo cual logramos retirando los tornillos externos que lo sostienen, procedimiento que permitirá acceder al mecanismo interno.
Esta parte interna se puede retirar, a su vez, utilizando llaves Allen o llaves hexagonales; verás lo rápido que se hace el trabajo si cuentas con ellas.
Si por efecto de óxido o acceso no puedes quitar los tornillos, puedes acudir al uso de un taladro, lo que debes hacer desde la parte externa de la puerta, pudiéndote ayudar a aflojar esos tornillos un spray antióxido, evitando así otros daños al mecanismo o a la puerta.
Retira ahora el cilindro y desmonta con ayuda de un destornillador las placas decorativas de la cerradura y procede a limpiar el área, así eliminarás el polvo, residuos de metal o madera, dejando todo listo para instalar el nuevo mecanismo.
Vamos ahora al segundo paso, instalar la nueva cerradura.
Verificamos la posición que debe tener la cerradura, observando la guía que trae el empaque; si no lo tienes a la mano, bastará con que prestes atención a la anterior mientras la retiras.
Lograr que quede alineada con la parte superior de la cerradura, así como con el pestillo, que se coloca en la parte lateral de la puerta y se fija con un tornillo.
Se prueba el funcionamiento del mecanismo antes de ajustar los tornillos que faltan, a fin de realizar los correctivos necesarios para que su funcionamiento se desarrolle sin problemas, para esto se sugiere insertar la llave y girarla sin presión.
Finalmente, colocamos nuevamente en su lugar las placas decorativas de la cerradura.
Una vez que colocamos los tornillos del pestillo y hacemos una primera prueba, terminas de colocar las placas decorativas de la cerradura, pones en su sitio los tornillos de sujeción pendientes y vuelves a probar la llave.
Llegado a este punto se puede aprovechar de lubricar la llave nueva y el cilindro con polvo de grafito, espolvoreándole un poco a la llave con apoyo de un pincel en la zona de las ranuras que van a engranarse con los pines o ranuras internas de ese cilindro. Recuerda que la unión de ambas ranuras es lo pone en funcionamiento este mecanismo.
Al introducir la llave en el ojo de la cerradura, automáticamente estarás lubricando el mecanismo interno del cilindro, lo cual puedes repetir cada seis meses. Procede a limpiar todo nuevamente y listo, ya cuentas con un nuevo cerrojo en la cerradura.
¿Ves qué fácil es? Y no tuviste necesidad de llamar a un experto, lograste hacer por tus propios medios!

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